Lamentablemente, Aerolíneas Argentinas nos hizo esperar (otra vez) por nuestro equipaje, y eso que sólo habían llegado un par de vuelos. Tardaron un buen rato, como se aprecia en la imagen:
Después de pegarnos una ducha, salimos a cenar por una zona que se llama Las Cañitas. Aunque lleve a engaño, el nombre no tiene nada que ver con nuestras cañitas. Allí quedamos con Patricia, que hizo las veces de guía local y nos llevó después a tomar algo. Nos llevó a un sitio donde me sirvieron el peor Bloody Mary de la ciudad, pero bueno, tampoco fue culpa suya.
El Domingo de Resurrección hicimos lo propio casi a la hora de comer, aunque Miguel no empezó a ser persona hasta media tarde. Se ve que los 30 pegan duro. Cuando se hubo espabilado, salimos hacia San Telmo para ver los puestos que ponen los domingos. Intentamos buscar un restaurante peruano para cenar, pero fracasamos y acabamos cenando achuras en una parrilla. Habíamos estado viendo cómo bailaban tango en una plaza y Patricia nos intentó llevar a algún sitio donde pudiésemos poner en práctica lo aprendido. Lamentablemente, todos los sitios de bailoteo (incluido el mítico Moliere) estaban cerrados.
Hoy lunes lo hemos dedicado a hacer el rico por Buenos Aires, Empanada Chilena Style. Hemos empezado comiendo en Cabaña Las Lilas, que es un restaurante de carne que tiene su propia ganadería. Yo ya lo conocía de mis anteriores visitas desde Chile. Es sin duda la mejor carne que he probado. Aquí se puede ver el Baby Beef 500 gr que me he metido para el cuerpo:
La verdad es que el restaurante es caro para lo que es Argentina, pero como homenaje al fin del viaje con Miguel ha estado muy bien. Para mí será visita obligada cada vez que venga a Buenos Aires.
Después hemos ido a tomar un café a una confitería que está en el piso 19 de un edificio. Desde allí se veía la zona de Puerto Madero, la reserva natural, etc.
Aquí estoy yo, pensativo:
Después hemos ido a un hotel que también tiene una cafetería con mirador, esta vez sobre la avenida 9 de Julio y el famoso obelisco.
No hemos podido hacer muchas fotos porque ha venido un tipo del hotel a decirnos que para hacer fotos con "cámaras profesionales" como las nuestras (?) había que pagar. Por lo visto las fotos que hacen nuestras cámaras se pueden publicar en algún sitio, lo que por alguna razón debe de ser malo para el hotel. Ellos sabrán, pero por idiotas no voy a escribir el nombre del hotel para no hacerles publicidad. Si a alguien le interesa, que me lo pregunte.
Mañana es nuestro último día completo en Buenos Aires, por lo que hemos planeado hacer una fiestecita de despedida. El miércoles por la noche Miguel vuelve a Madrid y yo cojo un autobús con destino a Córdoba.

3 comentarios:
Achuras... ¿incluidos los chinchulines?
Por supuesto, incluyendo chinchulines.
En Córdoba, andás una cuadra, 40 minas.....30 de eshas re¡x#*!
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