miércoles, 31 de marzo de 2010

La Recoleta, San Telmo y el delta del Tigre

Estos días hemos estado paseando por Buenos Aires, saliendo a comer y a cenar, un poco de compras... El sábado fuimos a visitar La Recoleta, que es uno de los barrios con más solera de Buenos Aires. Caminamos entre los puestos del mercadillo que montan los fines de semana y recorrimos el cementerio de La Recoleta. Nos unimos a una de las visitas guiadas gratuitas que ofrecen. Resultó realmente interesante porque te van contando un montón de historias y anécdotas de las personas de la alta sociedad bonaerense que allí hay enterradas. Yo ya conocía el cementerio, pero esta vez lo he disfrutado mucho más.


El domingo amanecimos tarde después de la salida nocturna de rigor. Fuimos a comer con Sergio, Virginia y su hijo Guillermo a un restaurante tipo buffet en el que había de todo, incluyendo, cómo no, carne a la parrilla. Se llamaba La Bistecca y estaba todo muy bueno. Total, otra vez que salimos rodando del restaurante.

Por la tarde fuimos a San Telmo, que es el barrio más bohemio de Buenos Aires. Había bastante ambiente en la plaza. Por un lado había un grupo bastante numeroso que tocaba los tambores por las calles. Por otro, una orquesta que tocaba tango y varias parejas de valientes que bailaban. La verdad es que el tango me pareció dificilísimo de bailar, porque el hombre y la mujer bailan muy pegados y para mí sería imposible no pisar a mi pareja, o incluso arrearle alguna patada en la espinilla.

El lunes lo dedicamos a vistar el delta del Tigre. Para ello cogimos el originalmente turístico Tren de la costa. La verdad es que el delta del Tigre nos sorprendió bastante porque no esperábamos encontrarnos tan cerca de Buenos Aires una zona plagada de canales e islotes, donde la gente cambia los coches por pequeñas embarcaciones. Todas las casas dan a algún canal y cada una tiene su embarcadero. Hay un autobús que es un barco, que va parando en los embarcaderos en los que hay alguien que quiera subir o bajar.


La verdad es que es bastante curioso. Cabe destacar también la abundante vegetación que hay en la zona, como se puede comprobar en esta foto:


Mención aparte merece la cantidad de mosquitos que nos acribillaron sin ninguna compasión. La palma se la ha llevado uno que me picó en la frente. Gracias a él tengo un cuerno.

Por la noche nos invitaron a cenar los padres de una amiga argentina de Miguel que vive en Madrid. Aparte de ser los dos encantadores, Marta nos preparó una cena riquísima y, cómo no, abundantísima. Otro día que tuvimos que aplazar la operación bikini...

Hoy hemos estado paseando y viendo algunas tiendas. Yo no me he comprado nada. Creo que los precios no están tan convenientes como cuando veníamos desde Chile. Será cosa de la inflación exagerada que tienen por aquí.

¡Y mañana... a Iguazú!

1 comentario:

Pablo dijo...

Hi,

Bisteccas hay una en Lima. Espero que tuviera tambien buffet de tipos de pasta & tipos de salsa... y lo de que está vez disfrutaste más el cementerio... en fin, que te den.

See you on May.